Thursday, 27 February 2025

Link

https://teams.live.com/meet/9358691941330?p=QHUf3e9ptn90i8blJU

Saturday, 7 December 2024



El uso de la tecnología en el aula ha revolucionado la forma en que se enseña y se aprende en el siglo XXI, convirtiéndose en un elemento indispensable en los procesos educativos. En un mundo cada vez más digitalizado, integrar herramientas tecnológicas en la enseñanza no solo enriquece el aprendizaje, sino que también prepara a los estudiantes para afrontar los retos de un entorno laboral y social donde la tecnología juega un papel central. De hecho, ya no debería ser una opción ni una herramienta extra, sino una obligación. La tecnología nos ofrece un amplísimo abanico de posibilidades. Por poner un ejemplo, en mi experiencia personal, siempre tuve problemas con los resúmenes de contenidos. Al dar una asignatura de evaluación puramente continua, Inglés, los alumnos necesitaban una manera de que pudieran tener los contenidos del curso de una manera fácil. De ahí que, gracias a Genially, he podido crear un recurso donde pueden encontrar los contenidos teóricos del curso. 

Ejemplo:

Para volver atrás clicar en los iconos laterales.

Evidentemente, los recursos digitales no son necesariamente un impedimento para usar los tradicionales libros de texto pues pueden complementarse con plataformas digitales, vídeos interactivos, aplicaciones educativas, simulaciones virtuales y un sinfón de recursos. Esto ofrece a los estudiantes una experiencia de aprendizaje más inmersiva y significativa. De todos modos, hay que tener en consideración que esto es a fecha de Diciembre de 2024 pues desde hace 2 años, la inteligencia artificial ha estado cambiando la sociedad poco a poco y esto es solo el inicio.

Además, la tecnología facilita la personalización del aprendizaje. Cada estudiante tiene un ritmo y un estilo de aprendizaje diferente, y las herramientas tecnológicas permiten atender esas diferencias de manera más efectiva. Por ejemplo, la plataforma Google Classroom, que es la que uso a pesar de que haya otras como Moodle, permiten a los profesores crear contenidos adaptados a las necesidades individuales de los alumnos, proporcionando tareas específicas o recursos adicionales para quienes los necesiten. Como comenté, soy profesor de inglés, y hay aspectos que solo se pueden mejorar mediante la práctica, por lo que estas plataformas nos permite subir material extra para que el alumnado practique sin necesidad de hacer un sinfín de fotocopias. Asimismo, las aplicaciones educativas pueden ofrecer ejercicios interactivos con retroalimentación inmediata, como los Google Forms, lo que ayuda a los estudiantes a identificar y corregir sus errores al instante.

El uso de la tecnología en el aula también contribuye a desarrollar competencias digitales en los estudiantes. En un mundo donde el conocimiento de herramientas tecnológicas es una habilidad básica, aprender a usarlas en un entorno educativo les proporciona una ventaja significativa. Los alumnos no solo aprenden a navegar por plataformas y aplicaciones, sino también a gestionar información, evaluar la fiabilidad de las fuentes y aplicar la tecnología de manera ética. Estas habilidades son fundamentales para su futuro académico y profesional. Son muchos los alumnos que vienen sin ni siquiera saber hacer una presentación a una edad en la que ya deberían de saber hacerlas, por lo que la implementación del uso de las TICs es necesaria en todas las asignaturas y etapas educativas.

Por otro lado, la tecnología es una herramienta valiosa para nosotros, los profesores, ya que nos permite diversificar sus métodos de enseñanza y evaluar el progreso de los estudiantes de manera más efectiva. Los docentes pueden utilizar presentaciones interactivas, vídeos y actividades gamificadas para captar la atención de los alumnos y hacer las clases más dinámicas. ¿Quién no ha tenido a toda la clase pidiendo Kahoot? ¿Se imaginan eso con un ejercicio tradicional?


Sin embargo, el uso de la tecnología en el aula también enfrenta desafíos que no deben ignorarse. Uno de los principales es la brecha digital, ya que no todos los estudiantes tienen acceso a dispositivos o a una conexión a Internet de calidad, lo que puede generar desigualdades en el aprendizaje. En el centro en el que estoy hay un proyecto digital que le da recursos digitales a los alumnos que necesitan apoyo económico para no quedarse atrás. Además, existe el riesgo de que los alumnos se distraigan con el uso de dispositivos, desviando su atención hacia actividades no relacionadas con la clase. Para evitarlo, es fundamental que los profesores establezcan normas claras y fomenten un uso responsable de la tecnología. Asimismo, los docentes deben recibir formación adecuada para aprovechar al máximo las herramientas digitales, ya que su correcta implementación requiere tiempo y conocimiento; aunque bien es cierto que con el paso del tiempo, serán pocos los docentes que no saben usar las TICs .

La parte que más me preocupa a mi en relación a las actividades motivadoras como el Kahoot, tal como mencioné antes, es el exceso en cantidad. Si todas las clases tuvieran este tipo de actividades de manera continua, se perdería la exclusividad y lo que hoy en día es "algo diferente", se volvería monótono y volveríamos al punto de partida. Es necesario también controlar este tipo de actividades para que sigan siendo especial. Igualmente, hay mucho más allá que Kahoot. Una actividad de gamificación igual de motivadora es Bamboozle, una página web con diferentes actividades que permiten repasar contenidos con competición. 

Si no la conoces, invito a ver el siguiente video donde lo explican:

   

En conclusión,  tal como indica Gómez-Galán (2018), el uso de la tecnología en el aula representa una oportunidad positiva para transformar la educación, haciéndola más accesible, personalizada y relevante para las necesidades de hoy en día. Su integración permite a los estudiantes no solo adquirir conocimientos, sino también desarrollar habilidades esenciales como la creatividad, el pensamiento crítico y la alfabetización digital; aspectos claves para el futuro.

Referencia Bibliográfica
Gómez-Galán, J. (2018). Educational architecture and emerging technologies: Innovative classroom models. arXiv preprint arXiv:1802.06850